miércoles, 25 de julio de 2018

Teorías sobre el origen de las hadas:



Como en la entrada anterior ya mencionamos algunas civilizaciones y culturas antiguas, proseguiremos con otras teorías y creencias acerca de estos seres mágicos, que también tienen origen en otras antiguas civilizaciones.
Hay creencias muy bonitas respecto a ellas que marcaron y siguen marcando las leyendas que han sido forjadas entorno a estos seres feéricos, como por ejemplo las siguientes:

-           Muchos cuentan que las hadas proceden del país de los muertos ya que podría ser interpretado como el alma.
-           Otras creencias apuntan que se encuentran ligadas directamente a las divinidades y relacionadas con los Dioses, ya que, según cuenta ésta teoría, las hadas en antaño fueron divinidades y héroes que se evaporaron al ser instituidos los nuevos dioses.
De hecho, fijaos la importancia y el peso de ésta creencia que en la actualidad, en Irlanda,  se les sigue realizando ofrendas para tenerlas a su favor y ser concedidos los deseos.
-           Muchas otras personas creen que las hadas son el alma de los druidas que murieron.
Para aquellas personas que desconozcan lo que es un druida; éstos eran los antiguos sacerdotes/profetas de la cultura celta que habitaron Galia y las Islas Británicas durante los siglos II A.C y II D.C.
Los druidas eran personas estudiosas de diversos campos – entre otros muchos-, como la astrología, la magia y las cualidades que poseía la fauna y flora. Por eso se creen que estos pequeños y mágicos seres son las almas de estos sacerdotes fallecidos, porque tienen gran conocimiento de plantas, naturaleza en general  y cómo utilizar ungüentos, pócimas etc. Ayudándose del entorno más cercano y su perenne contacto  y respeto hacia él.
He dejado para el final una teoría argumentada bastante extendida entre la sociedad en general, tanto es así, que seguramente os recordará a un famoso cuento de hadas…
Ésta última creencia baraja la hipótesis de que las hadas son el alma de los niños y niñas que habían fallecido antes de ser bautizados.

Por ejemplo, en Cornualles tienen concretamente un nombre para darles a estas pequeñas almas de niños fallecidos antes del bautismo, se les denomina Piskies, y aparecían en el crepúsculo adoptando la forma de mariposas blancas.

¿No os suena ya?
Dicen que vale más una imagen que mil palabras, así que aquí va la pista:





Nos vemos la próxima semana, hasta entonces, sed felices y que la luz de las hadas guíen vuestro camino.

Un Beso y Un Abrazo Feérico.

miércoles, 18 de julio de 2018

¿De dónde viene la palabra hada? (El origen de las hadas)



Buenas a todos y todas, bienvenid@s a éste pequeño rincón lleno de magia en el que espero que encontréis vuestro lugar de preferencia y os relajéis por unos minutos, en familia, rodeados de polvo de hadas y tengáis una feliz lectura, ésta semana, como veis en el título se hablará un poquito del origen de las hadas:

Ésta palabra tan bonita, proviene del latín “fatum” que significa destino.
Las hadas son criaturas pequeñas, sutiles, mágicas y fantásticas

En éste caso vamos a realizar un breve repaso por la mitología celta, la cual Sherman Loomis fue cuna del origen del mundo feérico y algunos autores de la época medieval fueron quiénes recogieron testimonio directo de estas bellas criaturas y sus leyendas.
Para los celtas –que fueron los primeros pueblos que se aposentó en Europa-,  y también para los eslavos, las hadas son descendientes directos de ángeles rebeldes que habían sido arrojados del cielo y se acabaron refugiando entre las diferentes zonas de la naturaleza como los montes, los mares y ríos, el aire etc.
Los irlandeses siguen muy de cerca ésta creencia y también afirman que Dios acabó expulsando a éstos ángeles caídos debido al orgullo que portaban.
Descendiendo de ésta teoría tenemos otra; la cuál afirma que las hadas descienden de una antiquísima tribu nórdica de la Edad de Bronce. Dicha tribu fue oprimida y vencida por los celtas  y tras ser derrotadas se escondieron en montañas, colinas, ríos y cuevas.
De hecho, hay muchas teorías que defienden que las hadas son los seres más primitivos del planeta.

Aquí, tenemos que pasar a  la mitología romana y griega para observar mejor cómo eran conocidas estas hadas y que posibles leyendas se cernían sobre ellas.
En Grecia y Roma las hadas, también eran conocidas bajo ese nombre –Hadas-, y  eran representadas como mujeres de gran belleza con alas de mariposas.
Según ambas culturas y sus leyendas las hadas eran portadoras de la protección hacia la naturaleza y podían ser invocadas desarrollando la visión etérea.
En la mitología griega concretamente también existían los hados y el poeta Ovideo los menciona en su obra: “Metamorfosis”.
Y, en la mitología romana, que es otra de las hipótesis que se barajan como origen de las hadas, se manifestaba la idea de que tenían mensajes proféticos y cuando los romanos decidieron conquistar el resto de Europa fueron las hadas quiénes los acompañaron. Tanto es así que a medida que ellos se iban instalando en los diversos pueblos de Europa, ellas iban peregrinando a su lado. Y, según cuentan algunos, las hadas no pasaron a Grecia por completo como tal, porque allí ya tenían sus propias hadas como las ninfas o las dríades.



¿Qué pensáis vosotr@s al respecto del origen de las hadas?
No os perdáis el miércoles que vienes una exposición de varios tipos de teoría que muestran de qué cultura, podrían ser originarias las hadas.
Mientras tanto, os lanzo otra pregunta ¿Y vosotr@s? ¿Qué pensáis acerca de dónde vienen?

Buena semana para tod@s, nos vemos la semana que viene, espero que mientras tanto no os olvidéis de sonreír y la luz de las hadas guíen vuestro camino.

Besos y Abrazos Feéricos.


miércoles, 11 de julio de 2018

Bienvenid@s a Tod@s





"Cuenta la leyenda que, cuando un niño ríe por primera vez, en ese mismo instante nace un hada."

Sería muy bonito que pudiera nacer un hada también cada vez que nuestro niño/a interior se ríe y es feliz, pero a menudo cuando las personas crecen y son adultas se olvidan de que una vez fueron niños tiempo atrás y pierden ese poder de visión ingenua que les podría hacer tan felices.

 No hay más que verlo en el día a día, en el que, intentan controlarlo todo; incluso el tiempo e intentan adaptar la vida infantil a la vida adulta, queriendo que su hijo/a corra más rápido con sus pequeñas piernecitas porque él/ella "llega tarde al trabajo". Intenta, que un niño/a de seis años pueda (y en algunos casos hasta; según ellos -de forma inconsciente-, "deba"), llevar una vida, como si fuera un adulto en miniatura y no le dejamos ser.

A menudo, esas personas se les olvida vivir, creen que lo hacen, creen que viven porque están respirando pero no es así y la vida pasa mientras ellos corren de un sitio a otro para "no llegar tarde", sin darse cuenta que no importa si se tarda dos minutos más o menos, lo relevante es llegar.

Volviendo a nuestro niño interior, también creo que es vital para seguir siendo felices no dejarlo morir, y si alguna vez lo hacemos, volver a darle vida, hacer que nos hable, escucharle qué es lo que tiene que decir y, sobre todo, asegurarnos de que ese niño que un día fuimos, hoy, si nos mirara con sus ojitos llenos de vida e ingenuidad, no se sienta mal por lo que nos hemos convertido.

Siempre he pensado que es muy bonito poder ver las cosas con la misma nobleza que la hace un niño y es que con el tiempo he acabado dándole la razón a esa frase que dice "Los únicos que dicen la verdad son los locos y los niños y por desgracia, a los primeros se les encierra y a los segundos se les educa."

Yo creo que sigo teniendo muy viva a mi niña interior, supongo que porque cierta parte de mi infancia fue marcada por la madurez, pero es por eso que sigo creyendo en las historias de hadas y hoy, por primera vez (y no la última en éste blog), os digo:

¡Muy buenas a todos y todas!
Si tú también eres una persona a la que le gustan las hadas o en general el mundo feérico, te invito a que te quedes con nosotros cada miércoles.
Cada miércoles se subirá a éste blog una nueva entrada relacionada con éste mundo y espero que lo disfrutéis leyéndolo tanto, como yo haciéndolo.

Un Abrazo, Enorme.